martes, 8 de noviembre de 2011

Los hombres arboles

                                    Los hombres arboles                    2010
                                    La mesa




Los hombres arboles fue una idea, que surgió dando un paseo por los pinares de mi ciudad con una amiga y mi perra.
Me gusta mucho pasear y bueno… pensar en mis cosas. Los hombres arboles son como una metáfora de la vida, donde aceptamos todos los acontecimientos del mundo, las situaciones pasadas, del presente y futuras. Son personas que surgen de la naturaleza, que quieren vivir aislados del la prisa de la urbe,  que quieren estar solos o acompañados, les gustan respirar aire puro y escuchar o sentir cómo pasa el tiempo a su alrededor.
En mi obra intento jugar siempre con el entorno, la casualidad o las sensaciones; que todo se produzca intuitivamente. No se me da muy bien explicarme, ni explicar mi trabajo; yo solamente se expresar tanto lo que siento, como lo que pienso y en general lo que vivo plásticamente ya sea dibujando, pintando o haciendo una instalación como esta.
Lo que más me gusta de trabajar en la calle, es que tu obra llega directamente al espectador, soy una persona humilde y quien sabe cómo me tendré que ganar la vida, pero mientras pueda seguir  pintando cuando quiero, donde quiero y porque quiero; creo siempre podre desahogarme y ser feliz.
Habitualmente suelo trabajar donde puedo, ya sea en un muro legal o ilegal en la calle; pero siento especial predilección por los sitios escondidos. Ya que son sitios donde aparte de que puedes trabajar más a gusto y tranquilo; son mucho más misteriosos e íntimos, en ellos reina la tranquilidad y el vacío, que unen hombre tierra y aire. Cuando era pequeño, solía irme con mis amigos de aventuras por mi tierra; teníamos que descubrir todos los escondites que se escondían por la ciudad, nos  metíamos en los campos y casas abandonadas para ver los graffitis nuevos que habían hecho los escritores de la época. Nos saltábamos las clases y nos íbamos de excursión a investigar. Es por eso que me encanta la idea de que alguien descubra mi trabajo por pura casualidad, o porque alguien le dijo que otra persona había visto unos hombres arboles en tal lugar; es ahí cuando se crea ese misterio, cuando te llevas la sorpresa al descubrirlo.
Al jugar con todos estos elementos tengo la oportunidad de crear como un cuento real, en el que si te adentras en lo más profundo del bosque te puedes topar con un hombre árbol, con un gigante o unos cuervos. Por desgracia hay muy poco respeto por las cosas, la gente quiere ser tan avariciosa que al igual que compran animales que sacan de su entorno para observarlos ellos únicamente en sus casas, con los hombres arboles pasó un poco lo mismo. La última cabeza de las tres que puse duró un mes. Aunque bueno…todo en la vida es efímero; con el graffiti  pasa lo mismo, todo queda en un residuo fotográfico, en un bello recuerdo.


www.flickr.com/el_messa
                                               

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